miércoles, 6 de enero de 2010

LLAMADOR




Demasiada niebla, no se escucha el viento.
Las hojas murmuran sus palabras huecas.
Añoro palabras de sentido plenas
como luz que alumbra cálida la noche.
Demasiado ruido cuando la voz llama
en puertas de bronce. Demasiada bruma
para el frágil hilo hacia la esperanza.
(Ana María Gregorio)

8 comentarios:

Félix de Piñera dijo...

Bonito apunte para ilustrar tan hermosos versos . Buen regalo de Reyes . Un saludo Félix

Ana Gregorio dijo...

Hola Félix: gracias por tu visita y por tus palabras. Me alegra verte por mi blog.
Un abrazo.

Carmen dijo...

Hola Ana, son unos hemosos versos que sugieren imágenes y reflexión. Sugerente es también el llamador. Te deseo de todo corazón que en este año recien comenzado, el ruido se transforme en murmullo, la bruma en brisa suave y la niebla en luz.
Un gran abrazo

Ana Gregorio dijo...

Gracias, Carmen. Ojalá la calma nos deje escuchar el "llamador" cada vez que toque en nuestra puerta.
Un beso.

juan segovia dijo...

MUY CONSEGUIDO EL LLAMADOR CON ESE TONO QUE COGEN LOS METALES CON EL TIEMPO, ADEMAS DE LOS BONITOS VERSOS. UN SALUDO.

Ana Gregorio dijo...

Hola Juan: este llamador tiene la sabiduría natural que dan los años, la que sólo puede adquirirse viviendo.
Un abrazo.

Vicente dijo...

...fragil hijo hacia la esperanza.
bonitas palabras.

Ana Gregorio dijo...

Hola Vicente: gracias por visitarme y por tus amables palabras. Tus escritos también invitan a la reflexión.
Un abrazo.